Cuadro “El Grito” De Edvard Munch
CUADRO “EL GRITO” DE EDVARD MUNCH
Noelia Rodríguez
"El
Grito" es el título
de una serie de cuadros del pintor noruego Edvard Munch, cuyo título original
en noruego es Skrik (Scream en inglés). Existen cuatro versiones
originales de esta pintura, siendo que la más famosa (1893), se encuentra en la Galería Nacional de Oslo, Noruega. Las
otras dos versiones se encuentran en el Museo
Munch de la misma
ciudad; y la cuarta, pertenece a una colección privada. La imagen de “El Grito” se ha convertido en un icono
cultural. Es una de las pinturas más reconocidas al nivel mundial, incorporado
a la cultura popular.
La imagen de “El Grito” se ha convertido en un icono cultural. Es una de las pinturas más reconocidas al nivel mundial, incorporado a la cultura popular.
La imagen de “El Grito” se ha convertido en un icono cultural. Es una de las pinturas más reconocidas al nivel mundial, incorporado a la cultura popular.
Edvard Munch (1863-1944) se inspiró para pintar esta obra una
tarde en que paseaba junto con dos amigos por un mirador de la colina Ekeberg,
desde donde se podía apreciar el paisaje de Oslo. Escribe Munch en su diario en
1891: “Iba por la calle con dos amigos cuando el sol se puso. De repente, el
cielo se tornó rojo sangre y percibí un estremecimiento de tristeza. Un dolor
desgarrador en el pecho (…) Mis amigos siguieron andando y yo me quedé allí,
temblando de miedo. Y oí que un grito interminable atravesaba la naturaleza.”
El
grito presenta a una figura andrógina en primer plano con un gesto de angustia
que transmite gran expresividad y fuerza psicológica. El color rojo del
cielo le provocaba ansiedad y angustia a Munch.
En
esta pintura se ha impregnado la angustia existencial del hombre moderno en la
transición del siglo XIX, de grandes avances tecnológicos, al siglo XX. Su
sentimiento de soledad y desaliento, su desesperación… También se ha solido ver
este cuadro la condición del artista como hombre totalmente atormentado.
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| Pintura "El Grito" en la Galería Nacional de Oslo |
También hay quien considera que el grito de la obra es el grito de la naturaleza, que se encuentra personificado en la figura principal. Otros, por su parte, piensan que, independientemente de lo demás, el mayor logro de esta obra es que logró retratar un sonido. Uno de los más viejos debates en torno a este cuadro es si la figura grita u oye un grito.

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